Dulces y golosinas

Dulces y golosinas

Tarde o temprano los jóvenes que padecen diabetes se verán tentados por sus amigos o grupo social a comer helado y dulces. En casa, se puede regular el consumo de estos, al permitir sólo en ocasiones especiales el helado y los dulces. Esto es algo que los padres encuentran muy difícil de lograr, independientemente de que los niños tengan o no diabetes. El problema más obvio para los jóvenes con diabetes es que pueden elevar su glucosa en sangre (si no toman insulina extra o los cambian por otras fuentes de carbohidratos). Ésta es la razón por la que los padres se sienten en la obligación de decir: “No puedes comer eso. Es perjudicial para tu diabetes”.

En otras palabras, es fácil olvidar que la respuesta hubiera sido “No” aunque el niño no hubiera tenido diabetes: “No, se dañarán tus dientes”, “No, no nos lo podemos permitir”, o “No, en nuestra familia los dulces se comen sólo los sábados”. El efecto práctico será el mismo (no dulces) pero, para el niño, la diferencia es importante. Si siempre le dice “No” al niño que padece diabetes, el niño comenzará a odiar su enfermedad, ya que tiene muchas limitaciones. El niño comenzará a creer que sólo por la diabetes todo es imposible.

No queremos prohibir los dulces a los niños con diabetes, pero tampoco queremos decir que se los coman libremente. El mensaje es: por supuesto que puedes comer dulces o helados, pero necesitas pensar cómo y cuándo los debes de comer, para que tu glucosa en sangre no se vea demasiado afectada. La mayoría de los adultos se los permiten de vez en cuando. Así que también los niños deberán de tener la oportunidad de controlar su insulina y alimentos de forma que les permita disfrutar de los dulces en algunas ocasiones, sin que su glucosa en sangre se eleve demasiado. Será más divertido ir a fiestas si puede comer lo mismo que todos. Sin embargo, igual que los adultos no se sentirían bien si estuvieran de fiesta todo el tiempo, se tiene que enfatizar a los niños que sólo lo pueden hacer en ocasiones especiales, no todos los días. Comer demasiados dulces tampoco es bueno para las personas que no padecen diabetes. Éstos proporcionan calorías vacías, que aumentan el riesgo de ganar peso y dañar los dientes.

Todo se reduce a libertad con responsabilidad y, para conseguirlo, necesitará practicar y experimentar. Es importante controlar su glucosa en sangre antes y después de probar algo nuevo. Lo más probable es que no sea perfecto al primer intento, pero después de varios aprenderá como funciona su cuerpo. El diario es importante para que, más adelante, recuerde lo que hizo cómo resultó.

Chocolate

El chocolate contiene grasas, las cuales ralentizarán la absorción de la glucosa al hacer el proceso de vaciado del estomago más lento. Por ejemplo, puede comer una barra de chocolate (24 g) como tentempié en lugar de un sándwich. Esto estará bien en algunas ocasiones, pero (al igual que las personas que no tienen diabetes) no deberá comerlo todos los días. Sin embargo, cuando realice actividad física, podrá tomar una barra de chocolate además de su tentempié habitual sin ningún problema.

Dulces

Los dulces que contienen gelatinas son más difíciles de masticar, por lo que el azúcar se absorebe más despacio. Otros dulces, que saben dulce y que se parten fácilmente en pequeñas piezas mientras los masticas, contienen sólo azúcar. Los dulces que no contienen azúcar por lo general contienen sorbitol, el cual es mejor para los dientes y eleva el nivel de azúcar más lentamente. Comente esta información con los niños al mismo tiempo que comen dulces de diferente tipo, para que los ayude a reconocer la diferencia.

Una caja de dulces con gelatina edulcorada con sorbitol (15g) eleva del mismo modo el nivel de glucosa en sangre que una manzana o una pera. Reducir la ingesta de dulces es una buena regla para todos los niños, tengan o no diabetes. La situación deberá ser la misma para las familias sin diabetes, los padres serán los que decidan qué reglas aplicar. Lo importante es que los niños con diabetes sientan, todo lo posible, que reciben el mismo trato que sus amigos y primos sin diabetes cuando comen dulces.

Estos principios para controlar la ingesta de helados y dulces combinan libertad y responsabilidad. Para aprender a controlar correctamente diferentes situaciones, necesitará practicar y experimentar. Es importante medir el nivel de glucosa en sangre antes y después de probar algo nuevo. Probablemente su nivel de glucosa en sangre no sea perfecto al primer intento, pero después de un par de veces, conocerá mejor su cuerpo. El cuaderno de análisis es importante ya que más adelante podrá consultarlo y determinar lo que funcionó bien y lo que no.

Toma un descanso de los dulces

No es fácil controlar la diabetes si acostumbra a comer grandes cantidades de alimentos dulces, cualquiera que lo haya intentado puede constatarlo. A pesar de ello, muchas personas que padecen diabetes lo hacen. Es muy parecido a fumar para otras personas (dejar el hábito de manera repentina no les funciona). Intente entonces dejar completamente de comer dulces, al menos durante un tiempo. Si le resulta muy difícil decir “no” a sí mismo, no tenga dulces en casa. Desafortunadamente, el hecho de comer dulces en exceso debe ser un comportamiento excepcional para las personas que tienen diabetes. Y si hace algo todos los días, dejará de ser excepcional.

Muchas familias tienen un sistema en el que durante cierto periodo dejan de comer dulces, tengan o no diabetes en la familia. Los niños pueden recibir dinero u otro tipo de premios si logran abstenerse de consumir dulces durante 6 meses o un año entero. Este sistema funciona muy bien para niños que se benefician al no incluir dulces en su dieta por alguna razón, como puede ser el sobrepeso. Si tiene problemas de peso, encontrará difícil equilibrar el consumo de golosinas con la diabetes. El consumo de dulces que contienen grasa, tendrán menos efecto en la glucosa de su sangre, pero le llevarán a aumentar de peso. El consumo de dulces con menos grasa, tendrá un efecto mayor en los niveles de glucosa en sangre. Eliminar totalmente los dulces de su dieta puede ser su única oportunidad si quiere controlar adecuadamente su peso y su nivel de hemoglobina glucosilada (HbA1c).

Chicles

Los chicles contienen cantidades tan pequeñas de azúcar (aproximadamente 2 g por unidad) que masticar una pieza durante un par de horas no le causará problemas. Si lo hace de este modo, no encontrará ningún inconveniente, desde el punto de vista de la diabetes, en utilizar chicles normales en lugar de “bajos en azúcar”. Aunque, por supuesto, su dentista con seguridad le recomendará la segunda opción. Si prefiere masticar medio paquete a la vez, será mejor que considere una marca con edulcorante artificial.

Este contenido está basado en el libro de ayuda del Dr. Ragnar Hanas “Type 1 Diabetes in children, adolescents and young adults” (la diabetes Tipo 1 en niños, adolescentes y jóvenes adultos). Su objetivo es mejorar sus conocimientos sobre la diabetes con mensajes sencillos y claros.

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